El silencio incesante
de una noche sin luna
no es mas que el llamado
a recordar lo que somos
y lo que no somos.
Las máscaras densas
que nos ponemos
a plena luz del día
y que por nada más
que costumbre,
nos vamos apegando
a ellas hasta que se
convierten -a veces sin notarlo-
en una parte de nuestra vida
indeseable pero siempre presente.
Y vienen a recordárnoslo
estas noches sin luna en que
el silencio se hace la voz
que viaja por el aire
susurrando verdades.
4 comentarios:
AMÉN !!
hola!!!
muy buen post!!!
me ha gustado bastante al igual que tu blog!
saludos!
que bonito :)
Un beso grande!
bonito blog, soy nueva en esto, me gustaria q me siguieras
un besooo
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